+34 625 166 440 info@galiciafreetours.com

Durante los años setenta, Santiago de Compostela experimentó numerosos cambios en su fisionomía urbanística. Algunos de ellos fueron ampliamente criticados, como el caso del desaparecido edificio Castromil, de estética modernista, que estaba emplazado en el centro de Plaza de Galicia. Otros inmuebles corrieron la misma suerte, aunque apenas quedan fotografías que recuerden el esplendor otrora vivido. Este es el caso del edificio que albergaba el cuartel de Infantería de Santa Isabel.

Ubicado en las faldas del monte Pedroso, a la orilla del río Sarela y, por tanto, en un terreno a extramuros de la ciudad, el cuartel militar se erige en la segunda mitad del siglo XVIII como una imponente mole destinada a albergar un gran número de militares en su interior.

Como viene siendo habitual en la edificación compostelana, para la construcción del Cuartel de Santa Isabel se aprovechan elementos procedentes del antiguo cuartel de Caballería, vecino del convento de San Agustín, como el gran escudo de Armas reales, escaleras, arcos… Según se observa en los planos levantados por el ingeniero militar Antonio Gaver en 1760 para comprobar el estado de las obras, el cuartel se plantea como un edificio de pabellones, con un gran patio central destinado a los entrenamientos. Así, la parte central alberga las cuadras y establos para los caballos.

En cuanto a su fachada principal, se dseña un esquema de arco de triunfo, con columnas y frontón, siguiendo la tipología arquitectónica característica de principios del siglo XVII imperante en Santiago, y que podemos observar en otros edificios de menores dimensiones como el Colegio de San Clemente o el Colegio de Fonseca.

Poco tiempo después de su construcción, se propone la posibilidad de cambiar el uso del cuartel general, habilitándolo como un hospicio debido a las urgentes necesidades de dar cobijo a los desfavorecidos por las malas cosechas. Sin embargo, la falta de presupuesto cancela la reforma y el inmueble combina hasta finales del siglo XIX las funciones militares con la actividad hospitalaria. Años más tarde, recupera su función inicial, erigiéndose como el cuartel militar principal de la ciudad, hasta la Dictadura de Primo de Rivera.

En 1925, el cuartel es trasladado al edificio de Veterinaria, actual Parlamento de Galicia. De esta forma, el inmueble permanece sin apenas actividad hasta el final de la Guerra Civil Española, cuando el edificio funciona como cárcel albergando a presos políticos en su interior. Existe documentación que refleja el traslado de internos procedentes de otros lugares del territorio español a la Prisión Central de Santa Isabel, sin embargo, no se conservan los archivos pertenecientes a esta época como cárcel.

El campo de entrenamientos se adapta como campo de fútbol en el que jugaban los dos principales equipos compostelanos, aunque el estado era lamentable y las crónicas de la época lo definen como un gran barrizal. Además, las lavanderas de la zona de Galeras solían atajar el camino hasta el río Sarela cruzando por el medio del campo provocando una marcada división en el terreno.

Posteriormente, en 1946, se suprime la Prisión Central de Santa Isabel, tranladándose los presos a Santander y Asturias. El inmueble vuelve a estar despojado de funciones, utilizándose como almacén. A principios de la década de los setenta del siglo XX, el Ayuntamiento de Santiago impulsa su compra. Debido al acusado estado de ruina del inmueble, se decide su demolición para crear unas instalaciones deportivas en el lugar. Así, en 1973, desaparecía otro edificio memorable de la historia compostelana, sin apenas dejar huellas.